Los momentos que más odio del día son las noches, solitarias, silenciosas, oscuras, se me hacen terriblemente largas, tediosas, sacan lo peor de mi. De aquí que el asunto del insomnio es una burla para mi sentir, como si mi propio cuerpo estuviera revelándose, probándome. Quizás es su manera de hacerme más fuerte (¿más aún?) o de mostrarme el pasado que no debe volver.
Y sí...lo que más odio es la oscuridad. la soledad y el silencio porque me hacen pensar, mi mente vuela, va y viene con desenfreno, mostrando una rapidez que sólo existe en los sueños, maquina cosas y destruye otras, se vuelve loca y me convierte en una mujer peligrosa.
Lo peor es que en las noches siento miedo.
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